miércoles, 1 de junio de 2016

Su Homenaje


Monumento a los caídos en Malvinas



El Monumento a los caídos en Malvinas es un cenotafio localizado en la Plaza General San Martín, en Buenos Aires, erigido en honor a los caídos en la Guerra de las Malvinas.

Situado en el sector de la plaza que da hacia la Avenida del Libertador, está formado por 25 placas de mármolnegro con los nombres de los 649 combatientes caídos en la guerra acontecida en 1982. Todas las mañanas, a las 8 en punto, puede observarse el izamiento de la bandera argentina.

El 5 de mayo de 1989, siendo presidente de la Argentina Carlos Saúl Menem, se resolvió la erección de un monumento, tipo cenotafio, en homenaje a los caídos durante la Guerra de las Islas Malvinas y Atlántico Sur, en el ámbito de la Ciudad de Buenos Aires.
El sitio elegido generó discusiones: algunos consideraban que la plaza debía preservarse sólo como homenaje al general San Martín, otros que no podía colocárselo justo frente a la Torre Monumental otros que el lugar, de tránsito rápido, era ruidoso y por tanto poco apto para un monumento a los muertos; y también estaban los que protestaban por la destrucción de la verde barranca de la plaza. Sin embargo la oposición resultó inútil y el monumento se inauguró oficialmente el 24 de junio de 1990.



Vista del Monumento a los caídos en Malvinas, en la Plaza San Martín.










Desarrollo de la Guerra

El 2 de abril de 1982, tres días después de la movilización en la Plaza de Mayo, alrededor de cinco mil efectivos al mando del general Mario Benjamín Menéndez desembarcaron en Puerto Stanley, la capital de las Islas Malvinas, desde entonces rebautizada como Puerto Argentino. Los cuarenta y nueve marines ingleses que conformaban la pequeña guarnición encargada de la custodia del archipiélago fueron capturados y trasladados a Montevideo junto con el gobernador Rex Hunt. El general Menéndez asumió como gobernador de Malvinas. Aunque para la sociedad argentina la toma de Malvinas fue algo inesperado, el plan militar hacia tiempo que se venia analizando.
La Guerra de las Malvinas Dia del Veterano y Caidos 2 de Abril de 1982Gran Bretaña había alertado al gobierno de Estados Unidos cuando la invasión pareció inminente, lo que dio lugar a un infructuoso llamamiento de última hora por parte del presidente estadounidense Ronald Reagan al presidente argentino Galtieri.
El gobierno británico de la primera ministra Margaret Thatcher se enfrentó a una grave crisis política, que provocó la dimisión inmediata del ministro de Asuntos Exteriores, lord Carrington. Margaret Thatcher para mejorar su imagen política decidió liberar las islas y su primer triunfo fue diplomático, pues logró que el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas declarara a la Argentina “país agresor” y obtuvo el aval incondicional de EE.UU. y de la Comunidad Económica Europea.
Entre el 2 de abril y el 14 de junio de 1982, la República Argentina se enfrentó militarmente con Gran Bretaña por la soberanía de las islas. Esta trágica decisión fue tomada por una dictadura que venía ejerciendo el terrorismo de Estado desde 1976. La recuperación de las islas fue considerada justa por una parte de la sociedad que salió a la calle a manifestarse. La nefasta decisión de la Junta militar provocó la pérdida de centenares de vidas y una rendición humillante. La derrota fue uno de los hechos que. precipitó la salida del poder de los dictadores y abrió las puertas a la transición democrática.
El apoyo latinoamericano a la Argentina fue casi unánime. Nicaragua ofreció tropas; Venezuela, petróleo y Perú, aviones de reemplazo. Solamente el régimen de Pinochet, en Chile, adopté una posición contraria, concediendo a los británicos suministros y bases para unidades de comandos.
Rápidamente se reunió un importante destacamento de fuerzas, formado por dos portaaviones y unos 28.000 hombres. Cuando este destacamento inició su viaje de 8.000 millas hasta el Atlántico sur, se produjo una intensa actividad diplomática por parte del secretario de Estado (ministro de Asuntos Exteriores) de Estados Unidos, Alexander Haig, el cual trató de convencer a Argentina de que tenía más posibilidades de alcanzar su objetivo aceptando entablar negociaciones diplomáticas, pero al fracasar en sus esfuerzos, el 30 de abril anunció formalmente el apoyo estadounidense a Gran Bretaña.
Ante la posibilidad cada vez más real de un conflicto bélico, hubo algunos intentos de mediación, entre los que se destacaron el del secretario general de la ONU, Javier Pérez de Cuellar, y el secretario de Estado norte­americano, Alexander Haig. Pero todos fueron infructuosos. El 1 de mayo comenzó la guerra.
El 25 de abril, las fuerzas británicas reconquistaron Georgia del Sur. A comienzos de mayo, tras el despliegue del grueso de sus fuerzas en la zona, los aviones de la RAF (Fuerza Aéreas británicas) comenzaron a atacar las posiciones argentinas, en especial la pista de aterrizaje de Puerto Stanley (Puerto Argentino, antiguo Puerto Soledad). Aunque los británicos no lograron expulsar a las fuerzas aéreas y navales argentinas, el submarino nuclear Conqueror provocó el hundimiento del crucero argentino General Belgrano,falleciendo 368 hombres. A continuación, un misil Exocet lanzado por la aviación argentina hundió a un destructor británico, el HMSSheffield.
Los británicos se prepararon para un desembarco anfibio en la Gran Malvina (una de las mayores islas del archipiélago), una operación militar bastante difícil. Fuerzas especiales reconocieron la isla para determinar las posiciones de las tropas argentinas e identificar los lugares más apropiados para el desembarco. Mientras tanto, la actividad diplomática continuaba, primero a iniciativa del gobierno peruano y, después, del secretario general de la Organización de las Naciones Unidas (ONU) Javier Pérez de Cuéllar. Una vez más, el gobierno argentino se negó a contemplar la posibilidad de una retirada militar si no se le garantizaba que las negociaciones directas desembocarían en una transmisión de soberanía.
El 21 de mayo, unos días después de que concluyeran los esfuerzos de la ONU, sin que se produjera ningún avance, las tropas británicas desembarcaron en San Carlos (en la Gran Malvina). El desembarco se llevó a cabo con éxito, pero durante los días siguientes no cesaron los ataques aéreos contra los buques británicos que trataban de desembarcar suministros en tierra. Fueron hundidos tres buques de guerra y un mercante, el Atlantic Conveyor, varios helicópteros se perdieron y numerosos aviones argentinos fueron derribados.

Panorama de Argentina en el '82

¿Qué pasaba en la Argentina de entonces?
El 24 de marzo de 1976, un golpe cívico militar derrocó a la presidenta María Estela Martínez, viuda de Perón. Las Fuerzas Armadas instalaron una Junta militar que designó como presidente a los jefes del Ejército, Jorge Videla en un principio, y más tarde a Roberto Viola, Leopoldo Galtieri y Reynaldo Bignone.
Así se inició la última dictadura cívico-militar argentina. El mismo día del golpe, la Junta tomó las siguientes medidas:
• Instauró el Estado de sitio.
•  Consideró objetivos militares a todos los lugares de trabajo y producción.
• Removió los poderes ejecutivos y legislativos, nacionales y provinciales.
• Clausuró el Congreso de la Nación.
• Cesó en sus funciones a todas las autoridades federales y provinciales como así también a las municipales y las Cortes de Justicia nacionales y provinciales.
• Declaró en comisión a todos los jueces, suspendió la actividad de los partidos políticos; intervino los sindicatos; y las confederaciones obreras y empresarias.
• Prohibió el derecho a huelga; anuló las convenciones colectivas de trabajo.
• Instaló la pena de muerte para delitos de orden público e impuso una férrea censura de prensa.

Fotogalería de la Guerra.



















Rock Nacional y Guerra de Malvinas.

Cuando en abril de 1982 los militares que estaban en el gobierno decidieron invadir las Islas Malvinas como una forma de recuperar la bendición popular (cosa que lograron por unos días, con plazas llenas y gente cada vez más patriota por lo que sucedía a miles de kilómetros al sur), restringieron, con la inteligencia que los caracterizó, la difusión de música en inglés por las radios. Esto sirvió como trampolín para el rock nacional, un género que por entonces se movía por una suerte de under, con voces que se levantaban, mediante el uso de la poesía y la metáfora, contra las formas de la tiranía.
La Guerra de Malvinas pobló las radios de ese género que ya había superado la etapa de embrionario para convertirse en toda una movida cultural, y hasta se organizaron festivales multitudinarios que convocaban a esa juventud que había padecido la represión en sus múltiples formas y, para colmo, una guerra.
Y, por supuesto, sería el rock el estilo musical que se hiciera cargo de criticar la guerra y poner de manifiesto la locura de aquellos que se arrogaban el mote de salvadores de la Argentina.
Durante esos años, cinco canciones, si bien hubo algunas más, se convirtieron en icónicas de un grito pacificador, un grito que llegaba, justamente, desde la juventud que había sido acallada durante un más de un lustro.
El primero en llevar la guerra a sus letras fue Charly García con el tema No bombardeen Buenos Aires.
Ya en 1983, con la dictadura en retirada y el rock instalado en las radios, aparecerían tres canciones en las que Malvinas estaba presente. Reina Madre, de Raúl Porchetto; La isla de la buena memoria, de Alejandro Lerner, y Mil horas,de Los Abuelos de la Nada.
La quinta canción que tuvo a la Guerra de Malvinas como tema fue Decisiones apresuradas (1985) de Fito Páez.
Años después, Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota o simplemente Los Redondos, con Vencedores Vencidos (1988) describieron varias épocas históricas de Argentina, una de ellas fue la Guerra de Malvinas y, como no podía ser de otra manera, Solari, le dedicó una flor de poesía a esta época siniestra y dura de nuestro país.
También Callejeros hizo lo propio, con la canción No volvieron más (2008), donde se refieren a lo más destacado de la última Dictadura Militar, como el Mundial del 78 y la Guerra de Malvinas.

Fue en abril que empezó 
a engordarse tu resignación 
sin saber ni perder ni ganar 
tu bandera te empezó a traicionar 
circo y pan como siempre fue acá 
nos prendimos a jugar un mundial 
y después nadie supo saltar 
por los sueños que se hundieron allá 

Oh, y no volvieron más 
Oh, y no volvieron 

Fue en abril que empezó 
a engordarse tu resignación 
sin saber ni perder ni ganar 
tu bandera te empezó a traicionar 
circo y pan como siempre fue acá 
nos prendimos a jugar un mundial
y después nadie supo saltar 
por los sueños que se hundieron allá 

Oh, y no volvieron más 
Oh, y no volvieron 

Fue el alcohol 
de una bota formal 
el que quiso ver mi sueños quebrar 
Nuestra cruz 
no se quiso acordar 
de los huecos de la lista oficial 
Fue en abril que empezó 
a engordarse tu resignación 
sin saber ni perder ni ganar 
tu bandera te empezó a traicionar 

Oh, y no volvieron más 
Oh, y no volvieron


La Guerra de Malvinas y la prensa nacional e internacional.

Los medios decían:



















La carta perdida


Héroes de Malvinas